Conoce a Ecos de mi tierra veracruzana

Rocío Francisco, portavoz de la comunidad de Ecos de mi tierra veracruzana: Nutrición con sabores y saberes, tiene como objetivo promover y difundir desde bases científicas hasta conocimientos tradicionales, el beneficio de una alimentación sustentable ligada a la filosofía de Slow Food: buena, limpia y justa.
Ser Slow Food

“Yo era Slow food antes de conocer Slow food ” nos comenta Rocío. Ella viene de una cultura indígena en donde la naturaleza es firmemente respetada y cuidada. Rocío tiene arraigos sobre la alimentación relacionados con antecedentes prehispánicos. Hay elementos que mucha gente aún no practica como el consumo de alimentos naturales, el reconocimiento de su origen y cómo los alimentos pueden trascender. “Yo nací, crecí y me desarrollé con este tipo de alimentación y conocimiento sobre los alimentos, fue cuando conocí Slow Food que descubrí una oportunidad de hacer visible este estilo de vida y tener un mayor impacto en la sociedad.”
El trabajo de Rocío, una de las nutriólogas que colaboran con Slow Food es mostrar la evidencia científica que respalda todo lo que se enseña, sin dejar atrás las cuestiones culturales que engloban este conocimiento. La combinación de ciencia con cultura eleva la calidad de la enseñanza que las personas como Rocío, Monse y todos los que colaboran con Slow Food buscan transmitir.
Slow Food en Veracruz

La comunidad de Slow Food en Veracruz se llama “Ecos de mi tierra veracruzana: nutrición con sabores y saberes”. Se le nombró de esa manera por el hecho de que hay mucho que decir en relación a la cultura veracruzana, pero también viene del esfuerzo que se hace por rescatar y promover patrones alimentarios saludables. Rocío nos comenta que es muy diferente la alimentación dentro del estado, ya que no se come igual en la Sierra que en el Puerto, es por eso que la comunidad busca impulsar la regionalización de la dieta a través de la filosofía Slow Food, fortaleciendo la economía local. En México tenemos una gastronomía de las más saludables y variadas de todo el mundo, gracias a su base prehispánica y su fusión con otras culturas. Varios estudios científicos constatan que la mayoría de las frutas mesoamericanas tienen un alto nivel de antioxidantes. Además tenemos más de 40 variedades de frijol y más de 350 especies de quelites comestibles que enriquecen la alimentación mexicana.
“La mayoría de los que formamos parte de esta comunidad trabajamos tomando como base nuestra cultura y la relacionamos con la alimentación, es por eso que estamos muy conectados con este tema. Somos un grupo de artistas, médicos y profesionales que estamos trabajando en impulsar una alimentación más saludable.”
Conversatorios para mejorar la alimentación

Slow Food Veracruz colabora en conjunto con los grupos de Slow Food en Guadalajara organizando comersatorios enfatizando los beneficios de una alimentación saludable. En ellos se habla sobre probióticos, loncheras saludables, compras planificadas, temas que engloban un mejor estilo de vida y sea saludable. Rocío ha notado un cambio impresionante en las personas que reciben estas pláticas, debido a que aprenden más acerca de dietas sustentables.
Para unificarse como comunidad se necesita consistencia para seguir realizando diferentes proyectos. Hoy en día las comunidades de SF en Veracruz están enfocadas a la promoción y difusión de los comersatorios dentro de su región. Para el 2023 se está planeando la creación de mini-congresos a nivel presencial. Lamentablemente la situación con la pandemia no ha podido dejar crecer estos comersatorios y así poder llegar a más personas que se encuentran fuera de la zona en donde se realizan estos comersatorios.
“Queremos invitar a personas de la Red de SF de diferentes partes de México que colaboren con nosotros para enriquecer la diversidad de temas enfocados a la salud, bienestar y sustentabilidad.”
Los invitamos a seguir las redes sociales de Slow Food y formar parte de estos comersatorios para tener una vida más saludable.
Oficina de Prensa en México de Slow Food
Slow Food es una organización internacional que concibe un mundo en el que todas las personas puedan acceder a una alimentación buena, limpia y justa: para los que la consumen, los que la cultivan y para el planeta. Más de un millón de activistas, cocineros, expertos, jóvenes, productores, pescadores y académicos de 160 países están comprometidos con Slow Food. En México cuenta con una oficina operativa denominada Comida Lenta AC, para más información sobre las actividades de la red mexicana visite: https://www.comidalenta.org/